Nuestras Creencias

Esta es la manera de cómo vemos a Dios, a Jesús, a la Biblia, al ser humano y a muchos aspectos significativos de nuestra fe. Firmemente basada en las Escrituras, las creencias de Generación Vida guían nuestras decisiones como Ministerio.

  • LA BIBLIA

La Palabra de Dios es la única autoridad totalmente fiable y veraz, y podemos aceptar la Biblia como nuestro manual de vida. Las Escrituras, tanto el Antiguo Testamento como el Nuevo Testamento, son verbalmente inspiradas por Dios y son la Revelación de Dios al hombre, la regla infalible e inapelable de fe y conducta.
2 Timoteo 3:16 (NVI) | 1 Tesalonicenses 2:13 (NVI)

  • DIOS – EL PADRE

El único Dios verdadero se ha revelado como el eterno existente en sí mismo “YO SOY”, el Creador del cielo y de la tierra y Redentor de la humanidad. Se ha revelado también encarnando los principios de relación y asociación como el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo.
(Deuteronomio 6:4; Isaías 43:10,11; Mateo 28:19; Lucas 3:22).

  • JESUS  – EL HIJO

El Señor Jesucristo es el eterno Hijo de Dios, segunda Persona de la Trinidad, vivió una vida sin pecado en la tierra y pagó voluntariamente por nuestro pecado al morir en la cruz como nuestro sustituto. Esto llevó a cabo la salvación para todos los que reciben la gracia, al confiar sólo en Él. Él se levantó de los muertos y es el único mediador entre Dios y nosotros. Él bautiza a los creyentes en el Espíritu Santo y regresará a la tierra para completar la historia.
Juan 14:6 (RVR60)« Hechos 4:11-12 (NVI)

  • ESPIRITU SANTO

Creemos que la única manera de vivir la vida cristiana es con el poder de Dios dentro de nosotros. Cada creyente está lleno del Espíritu Santo cuando pone su fe en Jesús. Todos los creyentes tienen el derecho de recibir y deben buscar fervientemente la promesa del Padre, “el bautismo en el Espíritu Santo”, según el mandato del Señor Jesucristo, es por eso que buscamos la práctica diaria de una dependencia el Espíritu de Dios que nos permita hacer lo correcto.
Hechos 1:8 (NVI) (Hechos 8:12-17; 10:44-46; 11:14-16; 15:7-9).

  • NUESTRA ESPERANZA

El hombre fue creado para existir para siempre. Él existirá eternamente separado de Dios por el pecado o en unión con Dios a través del perdón y la salvación. Estar eternamente separado de Dios es el Infierno. Estar eternamente en unión con Él es el Cielo. El cielo y el infierno son lugares de existencia eternal. La segunda venida de Cristo incluye el arrebatamiento [rapto] de los Hijos de Dios, que es nuestra esperanza bienaventurada, seguido por el regreso visible de Cristo con sus Hijos para reinar sobre la tierra por mil años.
(1 Tesalonicenses 4:16,17; Romanos 8:23; Tito 2:13; 1 Corintios 15:51,52). (2 Pedro 3:13; Apocalipsis 21 y 22).

  • LA CAIDA DEL SER HUMANO

El hombre fue creado bueno y justo; porque Dios dijo: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza”. Sin embargo, el ser humano por su propia voluntad cayó en transgresión, sufriendo así no sólo la muerte física sino también la espiritual, que es la separación de Dios.
(Génesis 1:26,27; 2:17; 3:6; Romanos 5:12-19).

  • SALVACION

La única esperanza de redención para el hombre es a través de la sangre derramada de Jesucristo, el Hijo de Dios. Dios creó a los seres humanos para tener comunión, o sea, relación con Él, pero desobedecieron a Dios tomando su propio camino pecaminoso. Como resultado de ello, necesitamos la gracia salvadora de Dios para ponerle fin a nuestra alienación de Él.
2 Corintios 5:17 (RVR60) Mateo 16:25 (NVI)

  • LAS ORDENANZAS DE LA IGLESIA .

El bautismo en agua. Las Escrituras establecen la ordenanza del bautismo en agua por inmersión. Todos los que se arrepienten y creen en Cristo como Salvador y Señor deben ser bautizados. De esta manera declaran ante el mundo que han muerto con Cristo y que han sido resucitados con Él para andar en nueva vida.
(Mateo 28:19; Marcos 16:16; Hechos 10:47,48; Romanos 6:4).

La Santa Cena. La Cena del Señor, que consiste en la participación de los elementos eucarísticos “el pan y el fruto de la vid”, es el símbolo que expresa:Nuestra participación de la naturaleza divina de nuestro Señor Jesucristo, Un recordatorio de sus sufrimientos y de su muerte, Una profecía de su segunda venida y Un mandato a todos los creyentes “hasta que él venga”.
(2 Pedro 1:4). (1 Corintios 11:26) (1 Corintios 11:26);

  • EL MINISTERIO

Nuestro Señor ha provisto un ministerio que constituye un llamamiento divino y ordenado con el cuádruple propósito de dirigir a la iglesia en: La evangelización del mundo, La adoración a Dios, La edificación de un cuerpo de santos para perfeccionarlos a la imagen de su Hijo y El  satisfacer las necesidades humanas con ministerios de amor y compasión.
(Marcos 16:15-20), (Juan 4:23, 24), (Efesios 4:11,16). (Salmo 112:9; Gálatas 2:10; 6:10; Santiago 1:27). (Hechos 8:12-17; 10:44-46; 11:14-16; 15:7-9).

  • LA IGLESIA

La Iglesia es el cuerpo de Cristo, la morada de Dios por el Espíritu Santo, con el encargo divino de llevar a cabo su gran comisión. Siendo que el propósito de Dios en relación con el hombre es buscar y salvar lo que se había perdido, ser adorado por el ser humano, edificar un cuerpo de creyentes a la imagen de su Hijo, y mostrar su amor y compasión a todo el mundo.
(Efesios 1:22, 23; 2:22; Hebreos 12:23).